TAYKO BILBAO
Bilbao es una ciudad marcada por su transformación. La ría, la industria y la arquitectura forman parte de una identidad urbana que todavía puede leerse en muchos de sus edificios históricos. Entre ellos se encuentra Tayko Bilbao, ubicado en Ribera 13, en pleno Casco Viejo.
TAYKO BILBAO
Bilbao es una ciudad marcada por su transformación. La ría, la industria y la arquitectura forman parte de una identidad urbana que todavía puede leerse en muchos de sus edificios históricos. Entre ellos se encuentra Tayko Bilbao, ubicado en Ribera 13, en pleno Casco Viejo.
El edificio, que en 2024 cumplió cien años, es uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura industrial y residencial de principios del siglo XX en Bilbao. Construido en 1924 por el arquitecto Adolfo Gil Lezama y promovido por José María Erice, fue el cuarto edificio levantado íntegramente en hormigón en España, un hecho especialmente innovador para la época.
Situado junto a la ría, en una de las zonas históricamente más vinculadas al comercio bilbaíno, el edificio combinaba viviendas modernas con espacios comerciales. Contaba con adelantos poco habituales entonces, como ascensor, calefacción central y agua caliente corriente, reflejando la expansión y modernización de Bilbao durante el auge industrial.
Durante décadas, los bajos comerciales albergaron negocios muy conocidos en la ciudad, desde la ferretería de José María Erice hasta los históricos Almacenes Zubicaray, todavía recordados por generaciones de bilbaínos.
Hoy, el edificio conserva parte de esa esencia original a través de una restauración que respeta elementos estructurales históricos y los combina con un interiorismo contemporáneo. Hormigón, metal y ladrillo dialogan con un diseño actual que mantiene el carácter industrial del inmueble y su conexión con la historia de la ciudad.
Durante décadas, los bajos comerciales albergaron negocios muy conocidos en la ciudad, desde la ferretería de José María Erice hasta los históricos Almacenes Zubicaray, todavía recordados por generaciones de bilbaínos.
Hoy, el edificio conserva parte de esa esencia original a través de una restauración que respeta elementos estructurales históricos y los combina con un interiorismo contemporáneo. Hormigón, metal y ladrillo dialogan con un diseño actual que mantiene el carácter industrial del inmueble y su conexión con la historia de la ciudad.
El nombre Tayko, inspirado en el término “taykonaut”, nace también como un guiño a este pasado y al emblemático astronauta que durante años formó parte del imaginario visual de los antiguos almacenes del edificio.
Más que un hotel, Tayko Bilbao representa una forma de habitar la historia arquitectónica de la ciudad desde dentro, en uno de los edificios más singulares del centro histórico de Bilbao.